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lunes, 21 de septiembre de 2009

Cuaderno de Viaje - MARCUS VANISTER (NE)

De los diarios personales de Marcus Vanister (Neverend)

Viajar con el Doctor ha sido…¡fascinante!

He tenido la oportunidad de descubrir hasta tres planetas a lo largo del universo. Siempre supe que había vida mas allá de la Tierra; que negarlo seria egocéntrico y prepotente… ¡¿cómo podemos pensar que el ser humano es la única forma de vida inteligente en el vasto universo?! Lo que no me esperaba era estar tan cerca de la muerte como he estado junto al Doctor. En el fondo, se parece mucho a nosotros pues como viajero, tiene la costumbre de que sus visitas sean de un problema a otro.

He tenido la oportunidad de hablar con el Doctor tanto sobre viajes dimensionales, temporales y espaciales. Ambos estuvimos de acuerdo en que el viaje espacial es, sin duda, el mas fácil de todos. El teletransporte, aun desconocido por el ser humano, se rige por unas ecuaciones físicas tan sencillas que ni el Doctor ni yo comprendíamos porque no han sido descubiertas aun por los eminentes científicos de la Tierra. Seguramente se deba a que tanto el Doctor como yo afrontamos dichas ecuaciones no desde un punto de vista de imposible, sino como algo que se puede resolver… siempre que se tenga el medio apropiado para ello.

Con respecto a la línea temporal, sin embargo, el Doctor aun me lleva una importante ventaja. A veces me costaba seguirle el ritmo: creo que el Doctor no termina de darse cuenta de que pertenece a una raza alienígena un millón de veces mas avanzada a la humana. Aunque pude deducir que, al igual que las coordenadas dimensionales que uso en Margaret; el viaje temporal también usa sus propias coordenadas. El problema es que entendía perfectamente la teoría pero carecía del material necesario para llevarlo a la práctica. Así que tuve que aprender sobre la marcha con la “Tardis” y el Doctor como guía.

Cuando le explique la formulación del viaje dimensional, el material necesario y su funcionamiento, el Doctor quedo fascinado. Al parecer el prisma que hace que Margaret viaje entre dimensiones proviene (o al menos lo hace en esta dimensión) del planeta Kuantum. Es un planeta construido de dicho material. Para imaginarlo habría que pensar en Nueva York pero edificado con el mineral del prisma. Al tener sus mismas capacidades energéticas, se emplea como una fuente universal de energía, suministrando luz, calor e incluso energía para naves. ¡Increíble!

El problema es que Kuantum hacia cincuenta siglos que había llegado al punto de masa crítica, estallado en mil pedazos. Sus fragmentos habían quedado distribuidos a lo largo y ancho del universo haciendo que encontrar una muestra del mismo fuese prácticamente imposible… una auténtica cuestión de azar.

El Doctor dispuso las coordenadas oportunas en la Tardis, llevándonos hasta uno de los planetas más próximos a donde se encontraba Kuantum en sus últimos días. Si la suerte estaba de nuestra parte, podría quedarme con un fragmento de prisma y, una vez de regreso a Wolfram y Hart, tendríamos un cabo suelto menos del que preocuparnos de cara a retomar nuestro viaje de vuelta a casa.

Como si todo fuera tan fácil.

El primer planeta al que fuimos fue Durkin, habitado por unos extraños seres con una capacidad cerebral media próxima al 220 de coeficiente intelectual: una raza de auténticos genios. Investigadores, químicos, científicos… ¡impresionante! El “pequeño detalle sin importancia” fue descubrir que esos seres se alimentaban del cerebro de otras especies para poder así mantener sus altos niveles de inteligencia. Y por supuesto el Doctor y yo fuimos bien recibidos. Tan bien recibidos como las pastas a la hora del té.

La situación empeoró cuando descubrimos que almacenaban seres de otros universos para su alimento personal. Aquello no dejaba de ser una extraña forma de ganadería. En cierto modo si no se alimentaban de esa manera los Durkianos se terminaban atrofiando y muriendo. Como dijo el Doctor, no era culpa suya: la naturaleza a veces es así de caprichosa y cruel. Teníamos el dilema de liberar a esos seres y dejar morir de hambre a toda una especie. Podíamos, sencillamente, marcharnos de ahí sin hacer nada. Pero aquello iba en contra de nuestras propias conciencias.

Al final logramos llegar a un acuerdo. Una vez liberados los rehenes, nos dimos cuenta de que los Durkianos estarían condenados a la extinción. El Doctor y yo seríamos culpables de un genocidio. Entre tanto, los cientos de rehenes a los que conseguimos liberar de las “granjas” estaban a punto de conseguir escapar en naves creadas por el propio planeta. Tan solo necesitaban que el Doctor les diera una señal.

Es duro escribirlo. Pero aun más duro fue llegar a ese acuerdo con los líderes Durkianos. Según el trato, los Durkianos se alimentarían únicamente para sobrevivir. No más fiestas, gula o comidas innecesarias. Les dejaríamos los suficientes rehenes como para sobrevivir.

Mientras escribo aun puedo recordar las caras de algunos de esos rehenes a cuyas naves el Doctor no llegó a enviarles la señal de despegue. Conseguimos salvar a más de la mitad… pero también condenamos a muchos.

Dejamos atrás Durkin con el alma un poco más sucia, sin localizar el prisma y con la sensación de que éste era sólo el primero de muchos desafíos en mi viaje junto al Doctor.

martes, 3 de febrero de 2009

Diario de Leonard Powell (Sesión 31-01-09) - ÚLTIMA ANOTACIÓN

Si estas leyendo esto es porque entonces a estas horas ya estaré muerto.

La verdad es que no se me da bien escribir. Y menos aun este tipo de cosas. Pero supongo que eso es algo que ya sabes. Intentaré ser lo más claro y preciso posible. No quisiera saturar tu pequeña capacidad cerebral con palabras que no entenderías.

Bien, Danny... No se como he muerto, ni quien ha sido la persona que ha puesto fin a mi vida… pero seguro que sin duda es un autentico bastardo sin escrúpulos. Pero no es para insultar a mi ejecutor por lo que escribo esto, sino para hacerte entender algo que no sé si sabias. Y es que has sido el único amigo que he tenido en mi vida.

Podría darte varios consejos ahora que no estoy como por ejemplo que no te metas en líos, porque ya no estaré yo para sacarte de ellos. O que trates de ser un poco más diplomático, si es que sabes lo que significa esa palabra. No, no significa liarse a puñetazos con alguien hasta que opine lo mismo que tú.

Tengo que contarte un secreto.

Como ya sabes, todos guardamos toneladas de mierda y algunos como yo, se niegan a reconocerlo… ¿Recuerdas a Rachel? ¿Rachel Wayne, la hermana mojigata de Sam? Unas semanas antes de que ocurriera todo lo que nos ha pasado, tuvimos un lío. La cosa se complicó y…

Bueno, digamos que he tratado a cubos de basura mejor que a Rachel.

Te preguntaras porqué te cuento esto. Pues porque tengo que pedirte un último favor. Tienes que volver a casa. Coge mi mejor moto, desde ahora es tuya. Pero antes quiero que hables con Rachel y quiero que le digas que lo siento.

También puedo asegurarte que mi padre tuvo algo que ver con el desastre de las minas. Cuando llegues a casa, investiga todo lo que puedas. Seguro que puedes sacar la verdad adelante. Tu padre no merece estar en la cárcel. El mío, en cambio, es lo mínimo que se ha ganado.

Ah, por cierto. Nunca te lo he dicho pero… ¿tanto te costaba llamarme por mi nombre, capullo? Bueno, supongo que ya es tarde para que me llames de ninguna manera.

Hay una canción de un grupo. Kansas, creo que son. "Carry on My Wayward Son". ¿Qué? ¿Te sorprende que me sepa alguna canción que no sea de los Chemical Brothers, Apollo 440 o Daft Punk? Bueno, mi madre solía ponerla cuando aun vivía. Y teniendo en cuenta que eres un hortera anticuado pensé que sería la clase de canción que te gustaría…

Carry on my wayward son
For there'll be peace when you are done
Lay your weary head to rest
Now don't you cry no more

Once I rose above the noise and confusion
Just to get a glimpse beyond the illusion
I was soaring ever higher, but I flew too high
Though my eyes could see I still was a blind man
Though my mind could think I still was a madman
I hear the voices when I'm dreamin'
I can hear them say

Carry on my wayward son
For there'll be peace when you are done
Lay your weary head to rest
Now don't you cry no more

Masquerading as a man with a reason
My charade is the event of the season
And if I claim to be a wise man,
it surely means that I don't know
On a stormy sea of moving emotion
Tossed about, I'm like a ship on the ocean
I set a course for winds of fortune,
but I hear the voices say

Carry on, you will always remember
Carry on, nothing equals the splendor
Now your life's no longer empty
Surely heaven waits for you

Carry on my wayward son
For there'll be peace when you are done
Lay your weary head to rest
Now don't you cry don't you cry no more
no more

Vuelve a casa…Y recuerda: nosotros elegimos qué hacer con nuestras vidas.

No te dejes matar capullo.
O te perseguiré por todo el infierno.

jueves, 16 de octubre de 2008

Diario de Leonard Powell (Sesión 11-10-08) - REQUIEM POR UN FRIKI



Pocas veces no consigo lo que quiero.
Pero sin duda esta es la vez que peor me siento.

Para que me entendáis debería empezar desde el principio.

Fred Fesster era el friki del instituto.
Alguien con quien normalmente los matones del instituto, e incluso yo cuando tenía la oportunidad, nos metíamos constantemente, hacíamos bromas, algunas de ellas incluso pesadas. Era el raro, un pequeño negrito endeble, que nada tenía que hacer con la panda de tiburones y bastardos que pueblan el instituto Mark Twain.

Siempre sacaba unas notas excelentes y nunca se le veía por la calle, excepto por la tienda de esoterismo de Gabrielle Grant. Eso no es que ayudara precisamente a su reputación. Por eso me sorprendió cuando el profesor Marcus Vanister le incluyo entre los suspensos de su asignatura. A día de hoy no sé si de verdad suspendió o si el profesor Vanister quería tener a su lado a alguien que pudiera ayudarle en su experimento. Sobre todo viendo a la larga cual era el verdadero motivo de dicho experimento.

En cada uno de los saltos que hemos dado, todos hemos tenido discusiones, enfrentamientos, momentos en los que casi nos damos de hostias. Pero Fred no. Es más, ni siquiera se molestó cuando lo apodamos Friki Fesster, por las cosas que decía.

Cuando recuerdo quienes empezamos, quienes se nos unieron y cuántos somos ahora, más me reafirmo en mi teoría. "Si quieres sobrevivir a este mundo, tienes que ser el hijo de puta más grande que lo pise". Ahora daré las pruebas de por qué esto es así. En tu mundo, en el mío y en cualquier dimensión en el que nos encontremos.

Todos hemos cometido pecados. Delitos y asesinatos. Defensa propia. Interés, negocios, ciencia... Cada uno pondrá la excusa que mejor le parezca para exculparse a sí mismo. Pero eso no quita que los haya cometido. Pero Fred... Podría casi asegurar que ese chico no había roto un plato en su vida. Ni tenía intención de hacerlo.

Los demás... sólo tenéis que echarnos un vistazo para comprobar que aquel que no es un hipócrita, es un bastardo que no le importa más que si mismo. O un matón del tres al cuarto. Pero nosotros estamos vivos. Y ese hecho confirma mi teoría.

"Casi, Powell"
Nunca había sido así. Cuando alguien me decía algo solía ser "¿Cómo lo has hecho Powell? " "De nuevo lo has conseguido Powell". "Joder, cómo molas Powell".
Pero no. Este puto mundo de mierda quiso que en el momento de salvar a la persona más inocente que he conocido, fuera un jodido "Casi, Powell".

Desde luego Fred, te has ido consiguiendo demostrar mi vulnerabilidad. Que aún puedo fallar. Esas palabras quedaran marcadas a fuego en mi cabeza y no las volveré a escuchar en mi vida, desde este preciso instante.
Atraparemos a cada una de esas jodidas almas.
Las encerraremos de nuevo y destruiremos el maldito libro. Porque este libro ha tenido la culpa de todo.
Y esto, Friki, no va a ser un "Casi Powell".

Ese friki, negrito y endeble, con el que todo el mundo se metía en el instituto, se convirtió en Fred Fesster.

Y luego se sacrificó por salvarnos la vida. Por algo que personas como yo no entienden hasta que es demasiado tarde.
Por amistad.

martes, 16 de septiembre de 2008

Cuaderno de Viaje - MARCUS VANISTER (NE)

De los diarios personales de Marcus Vanister (Neverend)

Tras muchos esfuerzos y deliberaciones, observaciones y estudio detallado del proyecto de mi padre; todo llega a un resultado. No el esperado. Pero sí un resultado.

En principio el proyecto iba enfocado a realizar un salto espacial, o lo que es lo mismo un movimiento de teletransporte. Pero algo en mi investigación salió mal y ocurrió otra cosa no tan opuesta pero si igual de increíble: dimos un salto lateral en el espacio tiempo, es decir un salto dimensional.

Por suerte o por desgracia no fui el único en conseguirlo ya que por lo que me estoy dando cuenta día a día, hay infinitas posibilidades de que otros hayan hecho el mismo descubrimiento que yo, ya que infinitos son los universos infinitas son la posibilidades.

Pero curiosamente en todos los universos se observan pautas, constantes dimensionales: cada universo visitado se diferencia de otro, por puntos de inflexión que, decisiones criticas (o no tan criticas) hicieron que todo ese espacio-tiempo, se moviera en sincronía como si fluyese un orden natural. Naturalmente nosotros en cada viaje hemos sido un punto de inflexión, que al entrar en contacto con dicho entorno, lo desestabilizamos. Luego el universo se adapta. Fluye y evoluciona. Pero lo hemos cambiado.

Creo que el elemento principal y más desconocido del proyecto es el prisma. Un mineral con unas capacidades energéticas y de refracción asombrosas. Creo que si hubiese que darle un nombre apropiado seria "la materia vector", porque es la única materia conocida con las propiedades de poder rasgar el velo del espacio-tiempo en todas las direcciones y sentidos convirtiendo la energía en cuasar.

Tengo una teoría sobre lo ocurrido con el primer salto aunque, de momento, es tan sólo una teoría: creo que es lo mas próximo a la verdad aunque eso sea improbable de demostrar. Gracias a una primera teoría del señor Fred Fesster, todo volvió a fluir por mi mente. En el principio esta la clave, ya que actualmente parece que no podemos salir de Springfield, por una especie de campo magnético no físico.

El hecho de salir sí es factible pero nos enfrentaríamos a una desmolecularizacion gradual y posiblemente exponencial. Es probable que los limites fueran marcados por los postes que colocamos en el experimento del primer salto. Pero unos postes no pueden tener ese efecto de escudo.

Mi teoría es que esos postes electrificado, que a su vez generaron un campo magnético ejercieron de las barras de cadmio en una reacción nuclear atrapando la energía atómica y conteniéndola. De esta forma, esos postes contuvieron la energía liberada por el prisma creando una esfera espacio-temporal que ejerce de escudo para todo aquel que rompiese el velo y cambiase de universo, siendo Springfield un nexo: una constante espacial en todos nuestros saltos y de todos nuestros iguales en todas las dimensiones, siendo este el único lugar en el cual podemos coincidir con nuestros iguales sin crear una paradoja universal y destruirlo todo.

En el universo donde nos encontramos tenemos dos problemas añadidos.

El primero: mi versión de éste universo efectuó con éxito el experimento de su padre, consiguiendo un efecto de teletransporte (su cometido inicial)

El segundo: el teniente Rusel T. Dalton, quien realizó con relativo éxito el proyecto de mi padre, ya que dio un salto espacial-temporal (y creo que para desgracia de todos, también dimensional: es decir un movimiento parabólico en los 3 ejes)

Dejando de lado la ciencia, creo que ese libro sabía lo que nos íbamos a encontrar aquí: un verdadero cruce de caminos en el cual nos quiere hacer entender que no tenemos salida, que nunca volveremos a casa, nos hará perder toda esperanza para así poder dominarnos a su antojo y hacer así su voluntad, ya que le hace falta un catalizador para viajar al igual que nosotros, pero esta vez el catalizador somos nosotros.

Nos hemos convertido sin saberlo en los guardianes del libro. Y eso tendrá consecuencias negativas en todos nosotros: no podemos viajar más con el libro por que él quien decide el destino, siendo preferible usar el prisma que es más aleatorio pero no tiene voluntad propia.

En estos viajes he descubierto una serie de constantes (a las que he llamado "constantes dimensionales")

La constante Dalton – Siempre hay una oveja negra en la familia que provoca su caída.
La constante Powell – Siempre son los dueños del pueblo y/o ejercen una influencia devastadora en el mismo.
La constante Vanister – Erudito de la ciencia que predomine en dicho universo (magia, ocultismo o ciencia)
La constante Thompson – Ente que hace respetar la ley con férreos valores morales.
La constante Kyle – Ente que, en contacto directo con la entidad Whitehouse, muere.

Y ahora me hago una pregunta... ¿seremos sólo sombras que salen proyectadas de una cueva donde están los originales y perfectos? ¿O, por el contrario, no existe nuestro mundo original perfecto?. Lo que sí es seguro que nosotros no somos perfectos. Pero somos los que estamos aquí.

"Quizás en otro tiempo, en otro mundo...
Pero aquí... tampoco podré ser feliz."
- Profesor Marcus Vanister (NE)